El arzobispo finaliza su peregrinación a las tumbas de San Pedro y San Pablo
SANTIAGO
?l arzobispo de Santiago, Julián Barrio, y el resto de los obispos gallegos, así como los de Tarragona y Barcelona, terminaron ayer su visita Ad Limina a Roma, tras mantener reuniones con diversas congregaciones pontificias. El arzobispo no pudo entrevistarse con el Papa Juan Pablo II, ya que durante la estancia en Roma de los prelados gallegos se encontraba hospitalizado. La visita comenzó el pasado 21 de febrero, cuando Julián Barrio presidió la eucaristía en la basílica de San Pedro junto a los 16 obispos de las provincias eclesiásticas de Barcelona, Tarragona y Santiago. Durante la eucaristía, Julián Barrio indicó el sentido profundo de la comunión de todas las iglesias con la sede de Pedro y la necesidad de que hoy «todos los cristianos anuncien el Evangelio de Jesús en todo el mundo». La visita Ad Limina es la peregrinación de los obispos a las tumbas de Pedro y Pablo en Roma. Esta costumbre de peregrinación de los obispos es muy antigua, ya que sus orígenes se remontan al siglo IV, pero más tarde, el papa Sixto V la institucionalizó en 1585. Según la legislación eclesiástica vigente en la actualidad, los obispos deben peregrinar cada cinco años a la ciudad de Roma para honrar las tumbas de los apóstoles y al obispo de Roma. La última de estas visitas del arzobispo compostelana, Julián Barrio, se produjo en el año 1996.