Las llamas de quince contenedores alcanzaron las fachadas de dos inmuebles Los agentes policiales ni siquiera pudieron acercarse al lugar de los incidentes
27 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?anta Comba vivió durante la madrugada del domingo el peor final de movida que se recuerda en el municipio. Todos los establecimientos de la hostelería nocturna, situados en la calle Galicia, cerraron cumpliendo estrictamente el nuevo horario fijado por la Consellería de Xustiza, pero el cierre no fue bien recibido por los cientos de jóvenes que se dan cita cada noche de sábado en la capital de la comarca del Xallas. Poco después de las cuatro de la mañana, los efectivos de Protección Civil fueron alertados del incendio de un contenedor en la calle Galicia. Era el principio de la pesadilla. Los miembros del Grumir de Santa Comba apagaron este fuego y se retiraron sin imaginar lo que estaba a punto de ocurrir. Pocos minutos después fueron avisados por el 112 para que acudieran a sofocar otro incendio en la misma zona. Esta vez eran once contenedores de materia órganica y tres de vidrio. No pudieron intervenir, porque al llegar a pocos metros del fuego les estaban esperando un grupo de jóvenes que arrojaron botellas y vasos a la motobomba. Nadie se atrevió a bajar del camión y pidieron el apoyo de la Guardia Civil y la Policía Local, que fueron recibidos igualmente con una lluvia de botellas y vasos. Desde Protección Civil incluso presenciaron como algunos jóvenes subían a los coches. Fuentes de la Policía Local aseguraron que fue imposible acercarse al lugar. Señalaron que los más alterados era un grupo no muy numeroso, que se sentía arropado por los quinientos jóvenes allí reunidos. La mayoría de ellos en un estado de embriaguez elevado. Los catorce contenedores ardieron hasta consumirse, en el cruce entre las calles Galicia y Coruña. Las llamas de los depósitos alcanzaron las fachadas de los dos edificios más próximos. Los cristales de las ventanas se rompieron con el calor y las persianas se derritieron por el fuego. Una de las fachadas, recién pintada además, quedó totalmente ennegrecida por el efecto del humo. La luna de una mueblería también fue destrozada, supuestamente por los alterados. Los jóvenes lanzaron gritos e insultos contra los efectivos policiales y les avisaron de que el próximo sábado volverán a repetirse incidentes como los de ayer, motivados en teoría por el adelanto en el horario de cierre de los establecimientos de hostelería nocturna.