Noche perdida

SANTIAGO

CRÓNICAS URBANAS | O |

24 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL OCIO nocturno de Santiago es un desastre. Está perdido, y hoy empezaron a darle la extremaunción con los nuevos horarios de cierre. La supuesta pujanza y dinamismo que se le atribuye a la capital gallega es una broma, porque cualquier pueblo de la comunidad tiene locales nocturnos más modernos, equipados y, lo que es más importante, divertidos y llenos de gente, que es otra manera de medir la bonanza económica de una ciudad. La escasa ambición de los empresarios hosteleros de la noche ha encontrado históricamente en el Concello santiagués a un aliado mediocre que no ha sabido desarrollar ni promover un sector de calidad en el que se respetasen las reglas del juego, al permitir que cualquier desgraciado con ganas de hacer dinero fácil ponga copas y música detrás de una barra en un local supuestamente enxebre y típico por tener la piedra a la vista. Resulta curioso que queramos ser europeos y civilizados ahogando precisamente lo que más admiran de nosotros por el mundo adelante, que no es otra cosa que la vida nocturna canalla y pendeja. Podían haber empezado por los sueldos o las infraestructuras, pero no, han preferido aplicarnos una política de corte calvinista que terminará por convertir Compostela en un lugar aburrido y frío, una capital gris, como Ginebra o Bruselas, con ciudadanos-funcionarios que se levantan limpitos y repeinados. Unos gilipollas, vaya.