El bus entre Negreira y Santiago invierte más tiempo en el trayecto La nueva carretera no tiene ninguna parada a la altura en las inmediaciones de Feiraco
27 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?a polémica suscitada por la nueva ordenación del tráfico en Pontemaceira (Ames) a raíz de la entrada en funcionamiento de la nueva variante incide de forma negativa en el servicio de transporte de viajeros entre Negreira y Santiago. El propietario de la empresa concesionaria Manuel Ferrín dice sentirse «perxudicado» al igual que sus usuarios de Portor, A Ponte Vella, Lens, A Ponte Nova, Piñor o Agrón, porque, en su opinión, la prohibición de circular por la antigua carretera desde Negreira «provoca quebradeiros de cabeza innecesarios, porque con tantas voltas que ten que dar o autobús non se poden cumprir os horarios». Ferrín lamentó la falta de previsión de los técnicos de la obra, pero confía en que la Xunta encuentre soluciones adecuadas. Ferrín se mostró ayer muy cauto a la hora de realizar valoraciones, pero sí precisó que la mejor solución sería abrir la carretera antigua desde Negreira, conservar la parada en el bar Rufino y poder trasladar la parada de Piñor hasta la nueva variante en dirección a Santiago, donde además hay espacio suficiente. Por su parte, el alcalde amiense, Carlos Fernández, está a la espera de que desde la Dirección Xeral de Estradas se pueda introducir una posible modificación en el acceso desde Negreira hasta A Ponte Nova para «garantir que a parada de bus siga no mesmo lugar». Mientras tanto, continúan las críticas por la falta de previsión de la obra. Es el caso de la falta de iluminación nocturna en los dos viaductos, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una zona de mala visibilidad por las nieblas del Tambre. A los técnicos también se les olvidó incluir nuevas paradas para el transporte de viajeros en autobús en la nueva variante, especialmente a la altura del complejo de Feiraco.