Huelga subjetiva en la Xunta

Nacho Mirás SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

En directo | Jornada de movilización en la Administración autonómica El Gobierno cifra el seguimiento en un 6%, pero los sindicatos hablan del 60%

21 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?dificio administrativo de San Caetano. 10 horas 20 minutos. Todos los sindicatos con reprsentación en la Xunta (CC OO, CIG, CSI-CSIF y UGT) han convocado una jornada de huelga, consistente en un paro de tres horas y veinte minutos. Se trata de comprobar in situ si la movilización se nota y de pulsar los ánimos en el complejo más complejo de Galicia. Nos identificamos en la entrada y le preguntamos al vigilante: -¿Nótase a folga? -Eu non notei nada. Pase. Accedemos por la parte trasera y enfilamos hacia la Consellería de Familia. Normalidad aparente. En los despachos hay gente trabajando, otros que van y que vienen por los pasillos, personas con maletines, personas que hablan por teléfono... nada fuera de lo común. En los tableros y en algunas mesas, eso sí, hay panfletos que informan de la huelga. Se hace un llamada que dice: «Fai respectar os teus dereitos, secunda o paro, acude a participar!». Pero a las 10.25 horas, el ambiente es de relativa normalidad. En el área de la secretaría xeral de Familia una trabajadora nos dice que un compañero sí que ha secundado la protesta y que, en cualquier caso, «estamos ata aquí de traballo». Cuando dice «aquí» señala sus propias cejas. En las docenas de despachos que hay en el edificio de la pirámide y en el resto del complejo, las cifras de ausentes entre las 8.00 y las 11.05 varía. Dos, tres, cuatro... es complicado saber cuántos faltan. Frente a la puerta principal, una concentración humana formada por un centenar de humanos grita: «¡O colesterol, o único que sube!», «¡Negociación, e non imposición!». En otra vuelta por los pasillos, dos tipos con maletín comentan: «El movimiento obrero de los siglos XVIII y XIX, borrado de un plumazo», afirmación que reproducimos completamente descontextualizada. Finalizada la protesta, guerra de cifras. Para los convocantes, el seguimiento ronda el sesenta por ciento. Presidencia envía una nota y rebaja la cifra final al 5,92%, con un pico máximo a las 8.30 de un 6,74% «para ir descendendo de xeito paulatino». ¿Una opinión subjetiva? Pues por un lado, xa ves y, por otro, que queres que che diga. Otro desencuentro: Presidencia habla de «actitude dialogante amosada pola Administración»; los convocantes, de «actitude prepotente e de desprezo ao persoal laboral». La feria es la misma, pero cada uno cuenta la suya. O no sería Galicia.