El rompecabezas urbano

La Voz

SANTIAGO

Análisis | Los negociados distan en muchos casos unos de otros Realizar gestiones con el Ayuntamiento obliga a viajar por diversas calles de la ciudad

04 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La idea de los responsables locales es la de utilizar el edificio de Estomatoloxía, sito en el ámbito del viejo Hospital Xeral, como enclave para alojar buena parte de las dependencias administrativas que no tienen sitio en Raxoi. Pero es hablar de un plazo excesivamente largo. Antes de cinco años difícilmente estará listo el inmueble. Entretanto, los ciudadanos se hacen a menudo un lío para saber a dónde dirigirse a fin de realizar una determinada gestión. Porque hay una decena de lugares que albergan actividades municipales. Y a lo mejor tiene que aprovechar un día libre para efectuar más de una gestión pendiente. Una persona que deba solventar un trámite correspondiente al servicio de asistencia domiciliaria tendrá que dirigirse a las instalaciones de Tras Parlamento y buscar la dependencia adecuada. Si a continuación quiere adquirir un billete bonificado de autobús o arreglar un problema relacionado con el bonobús gratuito ha de desplazarse a la Estación de Autobuses. Y si le queda tiempo para abonar el recibo de la contribución urbana (y no es de los que deleguen esa función en su entidad bancaria) tiene que reemprender el camino hasta alcanzar las oficinas económicas de Galeras. Allí puede aprovechar para entregan en el registro un escrito de queja por las vueltas que ha tenido que dar para ejercer diversos trámites municipales. Quizás le quiera recibir el concejal de turno para charlar un ratito sobre su demanda (no es lo habitual, y menos el mismo día) y entonces tiene que dejar el coche en San Clemente para encaminarse al despacho de Raxoi y ser recibido a los 45 minutos de su llegada. El panorama no es muy alentador. Raxoi, Trindade (en donde pervive el padrón), Tras Parlamento, Galeras, Rúa do Villar, San Caetano y Estación de Autobuses son los lugares más frecuentados por la ciudadanía que tiene algo que arreglar con el Concello. Todas están en lugares distintos, y a menudo una misma gestión requiere viajar a dos oficinas distantes, una de ellas seguramente el registro.