Pablo Pineda, primer licenciado europeo, expone las claves de la autoestima «El apoyo de la gente es crucial, aunque persiste el prejuicio del desconocimiento»
13 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El Congreso Galego de Síndrome de Down tuvo ayer un invitado muy especial, el joven malagueño Pablo Pineda, de 29 años, diplomado en Educación Especial y estudiante de Psicopedagogía, el primer licenciado europeo con síndrome de Down. Su experiencia personal y la exposición de su caso bajo el título de Las claves de la superación personal centró la tercera jornada del congreso. Creer en uno mismo fue la gran propuesta y apuesta de Pablo Pineda, para quien es muy importante «saber en todo momento lo que quieres hacer para no convertirte en marioneta de nadie, y después mucha constancia y tenacidad para llevarlo a cabo». Para conseguir este objetivo es clave la autoestima, «saberse capaz de hacer las cosas porque lo que está claro es que si tú mismo no te sientes capacitado para hacer algo, no lo vas a hacer». Pablo Pineda destacó el papel fundamental que juegan la familia y los amigos. «Todo esto no sirve de nada si no cuentas con apoyo, porque si los padres no confían en sus hijos, si los profesores van con prejuicios por delante y la sociedad no se molesta en conocerte, tu esfuerzo sirve de bien poco», aseguró, para reconocer a renglón seguido que «la mayor dificultad que tenemos, no sólo las personas con síndrome de Down sino todas aquellas que pertenecen a un colectivo minoritario, es el hecho de tener que ir siempre demostrando nuestra capacidad, algo que no se les exige al resto de las personas». La exposición de su caso personal emocionó al auditorio, sobre todo cuando el rector de la universidad le puso muchas trabajas para entrar o cuando en el instituto sus compañeros le hacían el vacío. Respecto a la percepción social sobre esta enfermedad, Pablo Pineda aseguró que «el espíritu de superación no es sólo personal sino colectivo, porque el apoyo de la gente es crucial; lamentablemente, el mayor prejuicio que existe en la actualidad es el desconocimiento». Y apostó «por olvidarse un poco del físico de la gente y llegar a la persona, conocerla».