Tiembla Valle-Inclán

| IGNACIO CARBALLO |

SANTIAGO

COMO USUARIO de la rúa Valle-Inclán, no puedo ocultar mi preocupación por lo que pueda pasar una vez que se corte el tráfico en As Rodas para acometer la reforma de este vial. De hecho, hace tiempo que vivo con temor las entradas y salidas de los alumnos del colegio La Salle, rodeados por hasta ocho autobuses escolares y urbanos que pueden llegar a coincidir en el tramo entre la entrada del párking y San Roque, y por los coches de los padres que llevamos a nuestros hijos a clase. La exasperante demora de la dársena de autobuses ya está rayando la negligencia. Y ahora resulta que todo el tráfico de la travesía de Santiago (el eje Virxe da Cerca-San Caetano) que no tenga a bien desviarse por las escasas rutas alternativas pasará en doble sentido por la angosta Valle-Inclán, que por supuesto perderá toda posibilidad de aparcamiento. Para echarse a temblar.