El máximo mandatario de Cerceda, José García Liñares (PSOE), desmintió ayer por la tarde que existieran irregularidades en el proceso de recalificación. Según explicó, lo que se está haciendo es convertir exclusivamente suelo rústico en industrial. Subrayó que hasta el momento no hay ningún informe negativo sobre el proyecto y que quien tiene que dar la luz verde final es Política Territorial. La próxima semana el pleno cercedense debatirá todas las alegaciones presentadas y trasladará luego el expediente a la Xunta. Liñares reiteró que la recalificación responde escrupulosamente a la legalidad vigente. Sobre la sospecha de la futura radicación de industrias contaminantes aseguró que hasta el momento «non hai nin un só proxecto no Concello presentado por ningunha empresa». Aseguró el alcalde que, hasta ahora, sólo se habían presentado alegaciones por parte del BNG y del Concello de Ordes, sin objecciones de los otros concellos limítrofes.