Testimonio | La experiencia de dos santiagueses Susana y Santiago se sienten afortunados, porque el proceso de adopción de Adriana, una niña nacida en Etiopía, fue muy rápido. Consiguieron tener a su hija en casa en siete meses
23 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?usana y Santiago llevaban algún tiempo pensando en la posibilidad de recurrir a la adopción para ser padres. Un domingo tomaron la decisión y al día siguiente iniciaron el camino, que sólo siete meses después les permitiría ver la cara de su hija. «Creo que fue la adopción más rápida de España, pero no te puedes imaginar lo que nos movimos y lo hicimos directamente sin intermediarios», comenta Santiago. Este padre, que rebosa orgullo al hablar de su hija, lamenta que en el largo proceso que habitualmente supone adoptar un niño «la Xunta pueda tardar hasta once meses en darte el certificado que acredita que eres apto para adoptar y, después dependiendo del país la adopción es más o menos rápida». En el caso de Etiopía, país de origen de su pequeña, «sólo estás quince días y todo son facilidades, pero en otros el tiempo es mayor». Aún así, Santiago recuerda aquellos meses en los que pensaba que su hija está esperándoles. «Cuando nos dieron a la niña, tenía dos meses y hacía sólo cinco días que la habían abandonado. Por eso su estado de desnutrición era menor al de la hija de otros amigos». El tiempo y las angustias de los siete meses «se olvidan, y al final ha valido la pena», concluye. No han decidido todavía si le dan o no una hermana a Adriana, pero «si adoptamos otra vez no será en Etiopía, porque no quiero comparaciones. Adriana es especial, es maravillosa, es preciosa; si adoptamos otra vez será en otro país similar». No se han planteado la posibilidad de que su hija pueda ser rechazada, «todo lo contrario».