Voluntariado en la tercera edad

La Voz

SANTIAGO

Patio de vecinos La Asociación de Jubilados y Pensionistas de Santiago propone a sus socios formarse como voluntarios para prestar ayuda y amistad a las personas de su propio colectivo

14 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

No siempre debe ser la Administración la que ofrezca soluciones a problemas del día a día. Y, por eso, personas de la tercera edad de Santiago han decidido ponerse manos a la obra y buscar solución a uno de los males más frecuentes entre las personas mayores. Éste no es otro que la soledad. La iniciativa, que parte de la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Santiago, pretende formar a mayores como voluntarios para prestar ayuda a otras personas del mismo colectivo. La idea se resumen en un lema sencillo: «Hoy por tí, mañana por mí». Un grupo de miembros de la citada asociación, presidida por José Rodríguez, se dio cita ayer en el restaurante Paz Nogueira de Castiñeiriño, donde recibieron las primeras pautas de formación. Las personas, una vez formadas, podrán ayudar a resolver trámites burocráticos, acompañar a los ancianos al médico, a la compra, a la peluquería o simplemente a dar un paseo. La intención es, incluso, brindar amistad y evitar que la soledad llene las horas de día de nuestros mayores. La iniciativa no sólo merece un aplauso de todos, sino también un examen de conciencia. En el Concello se hizo entrega ayer de los premios de literatura Ánxel Casal. Los ganadores fueron, en poesía, Alicia Fernández Rodríguez, que se llevó los dos primeros; y Cristina Nieto Nogueiras, el tercero; en cuento, el ganador fue Brais González Pérez y el segundo fue para Olalla Tuñas Martínez. En teatro, el vencedor fue Daniel Xove Álvarez, el único ganador de Santiago. La entrega de los premios estuvo presidida por el alcalde compostelano, que estuvo acompañado por la concejala de Educación, Elvira Cienfuegos. El jurado destacó la calidad de los trabajos presentados al certamen, que pretende ser un recuerdo del que fuera fundador de las Irmandades da Fala y alcalde de Santiago. Álvaro de Marichalar concluyó ayer en Santiago su última expedición, que se inició el pasado sábado en San Sebastián, ciudad desde la que partió en moto náutica hacia la capital gallega. El hermano del Duque de Lugo recorrió en moto acuática unos mil kilómetros por mar, hizo tierra en Padrón y desde allí siguió a pie hasta Santiago, con el objetivo de ganar el Jubileo. El aventurero desplegó ante la visión de un grupo de turistas las banderas gallega, vasca, española y navarra. Álvaro de Marichalar saludó al alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, y ambos protagonizaron un «hermanamiento» de San Sebastián y Santiago a través de la exhibición de las banderas de la ciudad gallega y de la vasca.