A CADEIRA | O |
12 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.EL ABUSO de las grandes compañías sobre los usuarios es alarmante. Las compañías telefónicas emprenden campañas adornadas de regalos, descuentos, tarifas rebajadas y demás para conseguir un nuevo cliente, pero después se convierten en auténticas ventosas de las que es imposible despegarse. Bancos y compañías multinacionales se lanzan a la caza del cliente, pero una vez conseguido, es secundario ya prestar de un modo adecuado los servicios. Las más de veinte horas que pasaron varios barrios de Compostela sin suministro eléctrico durante el temporal del pasado fin de semana es otro caso más. La única respuesta lógica que debería dar la empresa responsable es asumir todos los costes económicos derivados del apagón y pedir disculpas a los usuarios que son, por otra parte, su única fuente de ingresos. Porque seguramente ningún cliente aduce que el temporal, o un imprevisto de última hora, le impidió pagar el recibo de la luz. O si lo aduce probablemente su excusa no tenga éxito. Cualquier otra respuesta supondría ofrecer un mal servicio a los usuarios.