Entrevista | Pablo A. Manojas Este directivo augura que las tiendas que compiten con su compañía sí se verán obligadas a bajar los precios de su oferta
06 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Leroy Merlin, multinacional de origén francés, se ha convertido en una de las grandes cadenas en la distribución de productos relacionados con el bricolaje, la decoración y la jardinería. Ayer fue la inauguración de su centro en Santiago, que es el primero de Galicia. -En nuestros planes está abrir más centros en Galicia, pero para empezar, Compostela reúne unas características que la hacen un lugar muy interesante: está en el corazón de Galicia, es un área con un potencial de crecimiento enorme y apenas existe competencia. Nuestros teóricos rivales son establecimientos muy pequeños y que venden a precios muy altos. -¿Qué futuro le augura usted al pequeño comercio local que oferta material de jardinería, bricolaje, construcción o decoración? -Considero que no le va a afectar mucho porque son negocios que trabajan con la proximidad. Lo que sí va a ocurrir es que tendrán que bajar más los precios. Yo vengo de Estados Unidos y me ha llamado la atención la cantidad de pequeños comercios que hay en España y, sobre todo en Galicia. -¿Se han instalado ustedes aquí por la demanda de productos que pueda generar toda la gente que vive en zonas rurales? -No ha sido una razón determinante. Lo que sí es cierto es que cada tienda de Leroy Merlin tiene autonomía para reforzar secciones. Aquí se ofertará más de jardinería si así lo requieren nuestros clientes. Un claro ejemplo son los deshumidificadores: aquí se venden muchos más que en comunidades como Madrid, Andalucía, Castilla o Levante. -¿Han valorado el impacto que ha tenido Leroy Merlin en el empleo de Santiago? -Nosotros generamos 99 puestos de trabajo directos. Si le sumamos los indirectos, podríamos estar hablando de medio millar de empleos, teniendo en cuenta todos los servicios contratados: transportistas, instaladores, etc. La verdad es que nos hemos encontrado un nivel de formación en Santiago que es muy bueno y mucha calidad humana en las personas. Desde el punto de vista del capital humano, la verdad es que estamos muy satisfechos. Hemos enviado a los empleados a fomarse unos cuantos meses a Oviedo.