Reportaje | El tramo Negreira-Ponte Nafonso vuelve a estar en obras Los vecinos reclaman una solución definitiva y con garantías para eliminar las curvas y para mejorar el firme de una carretera que cruza el valle interior de Barcala
24 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Perderse por la carretera provincial CP-5602, que desde el valle interior de Barcala (Negreira) comunica con la costa noiesa (Ponte Nafonso), hasta puede llegar a ser agradecido para turistas o peregrinos, con tiempo para disfrutar del paisaje y sin prisas para llegar a su destino. Pero para quienes deben utilizarla a diario para desplazarse desde Xallas, Arzón, Lueiro o Liñaio hasta la capital barcalesa significa exponerse a la peligrosidad de una vía plagada de curvas estrechas y un firme con constantes desniveles entre subidas y bajadas que parece no tener final. Este verano se le han sumado las obras de mejora y corrección de los desniveles de su capa de rodadura a base de gravilla y alquitrán a la antigua usanza, ya que el aglomerado en caliente parece que nunca va a llegar a ser utilizado en esta carretera de titularidad de la Diputación de A Coruña y por la que el organismo provincial no asemeja tener demasiado interés en mejorar y ampliar su trazado mediante la reducción de sus interminables curvas. Con la llegada del Partido Popular al gobierno provincial en 1995 de la mano de Augusto César Lendoiro, a los vecinos afectados se les abrió por fin una vía de esperanza cuando el entonces mandatario provincial presentó a bombo y platillo un revolucionario plan para mejorar vías obsoletas como la de Negreira a Ponte Nafonso. Pero el anuncio tenía truco porque los propietarios deberían ceder voluntariamente una franja de terreno a cada margen para que el proyecto pudiese ser ejecutado con financiación de la Diputación. Obviamente, la gran mayoría se opuso después de una serie de encuentros informativos con los afectados por parte de responsables municipales y técnicos del ente provincial. Para colmo de males, el cambio de color político en las elecciones municipales de 2003 frenó un segundo intento de los gobernantes locales (PP) para hacer realidad sus promesas a los vecinos de que la carretera hasta Xallas sufriría la tan demandada transformación. La no aprobación de los proyectos técnicos para las fases que se habían contemplado en un plan de inversiones hasta 2006 impidió esta vez sacar adelante la mejora de esta obsoleta carretera. Maleza sin desbrozar Durante este mes, el departamento de vías y obras de la Diputación ejecuta una serie de mejoras y corrección del desnivelado y tortuoso firme a la salida de Negreira que han abierto la vieja herida existente. No es que se opongan a las mejoras con este material, pero sí a lo peligroso que resulta la presencia de la gravilla en el firme y que el pasado año provocó una serie de accidentes en un pequeño tramo de curvas. Para colmo de males, una gran parte del trazado tiene sus márgenes invadidas por la abundante maleza sin desbrozar que cubre las cunetas. Un caso aparte lo representan los apenas más de quinientos metros que separan la villa del albergue de peregrinos de Patrocinio por donde no existen aceras y tanto viandantes como conductores se las tienen que ver a diario por la estrechez de la calzada y cuatro curvas donde el riesgo de atropellos a peregrinos acecha en cualquier momento del día.