El BNG mantuvo su criterio de abtenerse en la votación sobre el proyecto y el contrato modificados en la Plaza Roxa, porque se trata de una actuación «incorrecta» que convierte el aparcamiento de la plaza Roxa en uno de los más caros de Galicia, pero por otra parte considera que no deben paralizarse los trabajos. Aunque el Bloque forma parte del gobierno, Néstor Rego subraya que la actuación se produjo cuando había un mando monocolor socialista y, además, sus socios le ocultaron el expediente hasta que tuvo que ser presentado en la Xunta de Goberno. El BNG advierte «deslealtade» en la actuación de los socialistas, tanto en la ocultación de los datos como en la entrega del dictamen del Consello Consultivo. Rego señaló que le había solicitado una copia al alcalde el lunes, pero no le fue remitida hasta el viernes para su tratamiento en la Xunta de Goberno. «O alcalde desmintiu iso dicindo que o informe chegara dos días antes, cando en realidade chegou o xoves da semana anterior». Opina Rego que su grupo no puede «quedarse calado cando públicamente, e faltando á verdade, se di que o que dicimos non é certo», no puede corresponsabilizarse de algo «cando se lle ocultou información a unha parte do goberno municipal». El edil se pregunta por qué se esperó a agosto, como el pasado año con Plavimundo, para debatir el acuerdo sobre la plaza Roxa. Pese a todo, considera que la paralización de las obras sería la peor solución y ocasionaría males mayores. El BNG no quiere, por otra parte, «crear conflictos no goberno» en aras a la estabilidad de la coalición en beneficio de la ciudad.