EL TELEOBJETIVO | O |
19 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.SI HACE veinte días esta columna servía no sólo para poner de manifiesto el desconcierto creado a los fotografos acreditados para el espectáculo de Red Hot Chili Peppers por parte de la organización del evento, sino tambien para plantearme de forma seria algunos aspectos de mi profesión, en esta ocasión el objetivo será diferente. Ahora servirá para reconocer que de los fallos se aprende y que la organización del Festival do Novo Milenio en el Monte do Gozo resultó impecable, al menos para los profesionales de la cámara fotográfica. Todo fueron facilidades: buenas líneas de trasmisión, un técnico de Telefónica que se deshacía para facilitar el trabajo, buenos accesos de entrada y salida -no hubo necesidad de realizar marcas casi olímpicas para que la foto llegara al periódico- y sobre todo el trato humano exquisito por parte de los chicos de espectáculos del Xacobeo: Luis, Majo, Lorena, Agra¿ En fin, desde aquí el agradecimiento por tener en cuenta nuestras peticiones, por poner la infraestructura necesaria en este tipo de espectáculos al nivel en que debe estar y, sobre todo, gracias por evitar que no tenga que volver a plantearme (de momento) la duda entre la medicina y la fotografía.