La nueva picaresca del Camino

Míriam F. Louzao SANTIAGO

SANTIAGO

Dick tiene 57 años y los tres últimos meses de su vida los pasó caminando para llegar a Compostela. Aunque, al contrario que los miles y miles de peregrinos que llegan a Santiago, a Dick le gustaría no haber llegado nunca, porque para él lo importante es el Camino, no la llegada. Este holandés vino caminando desde Utrecht con la casa a cuestas. Todos se asombraban ayer al ver a este hombre por el Obradoiro tirando de un carrito, atado a su cintura, en el que llevaba todo lo que necesitó para vivir en estos tres últimos meses. Es la primera vez que hace el Camino pero asegura que repetirá por razones espirituales y porque, como ya dijimos, le gustaría no haber llegado nunca. Aceite de oliva en el Camino. Los pergrinos que nos visiten en los próximos días podrán disfrutar, además del Camino, del aceite de oliva de Jaén. La Diputación andaluza pensó que esta era una buena manera de promocionar su aceite porque, además de llegar a los miles de peregrinos que recorren el Camino, también cuentan con la difusión que este supone. Así, del 1 al 15 de julio se repartiran 90.000 botellitas de aceite en ocho albergues de la Ruta. Además, los peregrinos también podrán disfrutar de algunos de los varios desayunos molineros en aceite de oliva que preparará la Escuela de Hostelería de La Laguna de Baeza, para llegar con fuerzas al Obradoiro. Iberdrola firmó un convenio con el Xacobeo de esos que no se quedan en una bonito foto, y hoy se podrá comprobar a partir de las 23.00 horas, cuando se inaugure la nueva iluminación de la Puerta Santa.