Volver al «cole» con otra cara

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

XOÁN A. SOLER

Reportaje | Empieza la Escola de Verán, alternativa de ocio infantil Los centros de Pío XII, Quiroga Palacios, Colexiata de Sar y Fontiñas mantienen sus puertas abiertas con actividades dirigidas por entidades culturales y de tiempo libre

28 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?l timbre anunció el pasado jueves el fin del curso académico, pero para cerca de trescientos niños ese sonido no significó el adiós definitivo al «cole» hasta septiembre. Ayer, poco después de las nueve y media de la mañana, alrededor de cincuenta niños y niñas se dieron cita en la puerta del centro escolar de Fontiñas para participar en el programa municipal Escola de Verán. A lo largo de la mañana se incorporaron más, hasta completar los ochenta. A primera hora de la mañana acuden, sobre todo, los niños cuyos padres siguen trabajando hasta julio. «No tengo vacaciones hasta agosto, así que esta semana vienen aquí; después el campamento y luego veremos», comentaba uno de los padres que despedía a sus hijos como si el curso no hubiera acabado todavía. «Debían prolongarlo hasta agosto», propuso otra madre preocupada por el mes de julio. Pero el programa no sólo es seguido por aquellas familias que no tienen alternativa para esta semana, sino también por las que prefieren arrancar del televisor a sus hijos durante las mañanas. Los de este grupo suelen acudir a las actividades a partir de las doce del mediodía. Frente al alivio que supone para los padres la alternativa de ocio de la Escola de Verán, los niños acuden con diferentes visiones. Ayer había un poco de todo. María decidió acompañar a su hermano, pero volver a casa con su cuidadora. Juan prefiere quedarse en el «cole» con sus amigos porque «ahora no es lo mismo, es divertido; no hay que estudiar ni exámenes». Otro niño, en cambio, ha decidido hacer huelga de silencio en protesta. La monitora asegura que consiguió arrancarle una queja contra sus padres por dejarle allí, pero poco después ya había roto el silencio. Los deportes son la opción favorita de los mayores, mientras que los más pequeños se sienten en su salsa en el taller de barro y en el de cocina. En el Quiroga Palacios, donde las actividades son organizadas por la Asociación Itaca, las aulas se transformaron en talleres de elaboración de juguetes sonoros mediante productos de reciclaje. Este taller se moverá en los próximos días por los otros centros, con el fin de que todos los niños participantes en la escuela puedan aprender esta técnica. La concejala de Educación, Elvira Cienfuegos, explicó que la intención es que las propuestas centrales de todas las asociaciones lleguen a los cuatro colegios de la escuela de verano. Con la única excepción del Colexiata de Sar, donde Adega propone un programa específico de juegos ambientales en los que el entorno es determinante. El miércoles en este centro se trabajará en la construcción de una depuradora. En la elaboración de los programas de ocio participan cuatro entidades de tiempo libre de la ciudad. Don Bosco, en el Pío XII; en el Quiroga Palacios, Itaca; en la Colexiata de Sar, Adega; y en Fontiñas, Cruz Roja.