LA PUNTILLA | O |
24 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA ÚNICA esperanza que nos queda para amarrar el juzgado mercantil (perdón, el octavo mixto con competencias en asuntos mercantiles) es que el ministro López Aguilar y sus fontaneros anden tan despistados como la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, y los suyos con el AVE Santiago-Ourense. O sea, que hoy, a la vista de los titulares que ellos mismos ratificaron ayer, se arme la marimorena y empiecen a rectificar. A ver.