Crónica | Balance de las fiestas más compostelanas Santiago disfrutó de un intenso programa al que respondieron más de 50.000 personas; la ciudadanía agradeció el buen tiempo y, sobre todo, la gratuidad de los conciertos
25 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de los deportes municipales más practicado en Santiago es la crítica despiadada a los programas de fiestas. En una urbe donde a la vecindad le cuesta diferenciar a las instituciones, casi todo el mundo sabe que la organización de la Ascensión recae exclusivamente en el Concello, que por aquello de la cercanía se convierte en ocasiones en un muñequito de pimpampum. En esta ocasión, la crítica tiene tela que cortar, pero el concejal de Festexos, Xosé Baqueiro, podrá defenderse con un argumento tan inopinable como el de los datos de participación. Hasta 50.000 personas asistieron a los actos convocados durante una semana, a los que hay que añadir los asistentes pasivos a espectáculos como el torneo de ciclismo, las orquestas de la Alameda o las decenas de personas que improvisadamente persiguieron a las fanfarrias por las calles del casco histórico como si de estrellas de la pachanga se trataran. Si es gratis, mejor Un importante político autonómico sabe que cuanto más vino y empanada gratis se sirva mayores son los éxitos de una convocatoria mitinera. El gobierno local probó con la misma receta y los números cantan. En los conciertos gratuitos de A Quintana (Loquillo, Coti, Ojos de Brujo, Dover...) se juntaron siempre entre cinco y seis mil personas (sólo flojeó el folk de The Dubliners) y en los de O Toural siempre hubo suficiente ambiente como para justificar la propuesta. A caballo regalado no se le mira el diente, y eso lo saben bien los organizadores de la feria equina, que reunió en Amio a más de 12.000 personas en una cita que ha sabido evolucionar del puro mercadeo de animales hacia el espectáculo. Los apegados a la tradición tampoco deberían tener queja: hubo bombas de palenque, orquestas cuyos cantantes lo hacen mejor que los grupos a los que fusilan, fiesta para los mayores y exaltación del traje gallego, siempre con éxito de público. Y por si fallaba todo, ahí estaba Bisbal con la mejor gira nacional del momento, le pese a quien le pese. Además, no hubo que lamentar cancelaciones ni incidentes a pesar del movidón del miércoles.