La planta baja del edificio, cuyo uso solicitó la profesora, está ocupada por una asociación aunque La docente debe ayudar a los niños a utilizar el baño para que no se lastimen con la taza del váter
27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando una comunidad educativa decide denunciar a la opinión pública y a un grupo político de la oposición, en este caso el BNG, una serie de deficiencias en el centro al que pertenece es que está realmente desesperada y se siente, asimismo, impotente ante el pasotismo de las administraciones. Éste es el ejemplo de las madres de los quince niños de edades comprendidas entre los 3 y 5 años que acuden a la escuela unitaria de Herbón, en el municipio de Padrón, así como de la docente del centro. La escuela tiene dos plantas y la actividad educativa ocupa la segunda. La profesora solicitó hace un año el piso inferior para poder desarrollar allí los ejercicios de psicomotricidad y gimnasia, además de espacio de recreo en los días de lluvia puesto que el patio exterior no está cubierto. A día de hoy no hubo respuesta, quizás porque la planta baja está cedida a una asociación cultural desde hace tres años. Pero hay más. La propia docente se encargó de pedir una serie de mejoras en las instalaciones educativas que, por el momento, siguen sin atender e incluso sin ser escuchadas. Destaca el baño de la escuela, en donde el lavabo supera con creces la altura de los pequeños, que casi ni ven el grifo. O la tapa del váter, que pellizca a los niños, de modo que la propia profesora la tiene que sujetar mientras la usan. El agua del centro tampoco es apta para su consumo. Cuentan que, en teoría, sí está clorada pero en la práctica no, debido a un problema de estancamiento por lo que habría que tener el grifo abierto continuamente para que saliera desinfectada. Las paredes del centro están escachadas, llenas de grietas, y las ventanas sin aislar correctamente, por lo que entra el frío por los huecos en la pared. En el exterior, el patio de recreo tiene el firme lleno de piedras e hierbas lo que provoca que cuando llueve quede impracticable. De todos estos datos se hace eco, además, el grupo nacionalista de Padrón, que ayer mismo reclamó actuaciones para que la escuela «conte cunhas condicións dignas». Por cierto, el próximo curso la matrícula en la escuela unitaria de Herbón irá a más, con 18 niños, tres más que este año.