HABERLAS HAYLAS | O |
23 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.ANTES de que en España ganara ZP, en Santiago ya mandaba XASB, o séase, Xosé Antonio Sánchez Bugallo, el alcalde socialista heredero de Xerardo Estévez en uno de los protagónicos enclaves cristianos de Occidente. El socialismo triunfante por partida doble nos amenaza ahora con resucitar al difunto Carlos Marx, que en paz descanse. En Santiago, tras siglos y siglos de cristianismo espiritualista a la sombra del Apóstol, la caridad cristiana se quedó en artículo de fe, así que ahora el Concello de XASB ensaya el marxismo a la galaica, una visión sincretista y herética del materialismo primigenio, cual Prisciliano laico del XXI. La preeminencia de la economía así lo corrobora. Al amparo de la facturación empresarial, que ha consagrado a Santiago como tercera ciudad de negocios en Galicia, la prioridad absoluta es el desarrollo material: más suelo industrial, ladrillos, y más carreteras. El nuevo lema es desde las infraestructuras al cielo de la felicidad absoluta y a la tabla rasa de la igualdad, como en los tiempos de la Revolución Francesa. Lo curioso es que ahora no decapitan a los del antiguo régimen. Quedaría estéticamente mal.