La mala suerte

| JUAN CAPEÁNS |

SANTIAGO

CRÓNICAS URBANAS

23 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EL CÁNCER y la carretera han conseguido que la muerte se convierta en pura y dura estadística y ya sólo nos aterran los hechos extraordinarios. Como el de ayer. La tragedia volvió a cruzarse en una ciudad que nunca se acostumbrará a ser protagonista de desgraciados sucesos a base de golpes bajos. Nos cuesta comprender que de un patadón un aficionado que asiste tan tranquilo al fútbol se quede sin saber si el Dépor ganará la Liga de Campeones esta temporada, o que tres jóvenes salten al vacío desesperados cuando la adrenalina del vértigo aún se mezclaba con las sensaciones que transmite la almendra de piedra vista desde el aire. Es la mala suerte, que está a la vuelta de la esquina. El problema es que no sabemos dónde está la esquina y por eso nos sobresalta y nos deja huella cuanto más de cerca nos toca. Ayer murieron tres personas en Santiago. Y anteayer tres mil en Corea del Norte.