Una decena de edificios de la zona vieja están amenazados de expropiación
SANTIAGO
Hay varias docenas de inmuebles en estado de deterioro situados en el punto de mira del Ayuntamiento Una casa que linda con la de la Troia tiene todas las papeletas para ser la primera
10 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El Ayuntamiento tiene a una decena de edificios del casco viejo en la lista negra, ante la negligencia o resistencia de sus dueños a rehabilitarlos. Y está dispuesto a actuar sin más demora que el tiempo que invierta en la puesta en marcha de la nueva oficina de Rehabilitación en la plaza de Cervantes. Son «unhas cantas docenas» (según el gobierno local) los inmuebles que se hallan en un estado de deterioro, a la espera de que sus propietarios procedan a restaurarlos o a reparar sus aspectos negativos. Pero la amenaza de expropiación está mucho más cerca de nueve casas. Y la primera en caer en manos del Concello, según todas las trazas, es el edificio situado justamente al lado de la Casa da Troia. El hecho de colindar con este histórico inmueble le confiere más gravedad a su situación, porque la casa estudiantil sufre las consecuencias de su mal estado. La gran humedad que destila el edificio apercibido se transmite a la Casa da Troia, de forma que ésta tendrá que ser objeto de obras en breve para subsanar sus problemas. En esa actuación se invertirán 21.000 euros. «Pero pouco importa que fagamos estas obras se seguimos logo co mesmo problema», dice el alcalde Xosé Sánchez Bugallo. El Ayuntamiento, según subraya el regidor, ha requerido reiteradamente a los propietarios que solucionen el estado de humedad del inmueble, sin que haya habido una respuesta a esos requerimientos. Ahora le toca al Concello actuar, y detrás irán los demás edificios que se resistan a la orden municipal de acondicionamiento, de forma escalonada. Para ello, el Concello necesita disponer de la vieja casa consistorial de Cervantes, que tras prolongadas dudas finalmente albergará la oficina de rehabilitación municipal. Así lo confirmó el alcalde, quien señala que no hay prisa para tener el nuevo centro a punto. Una de las funciones de la oficina rehabilitarora es hacerse cargo de los edificios del casco monumental a los que no pueda llegan la oficina del Consorcio. Ésta no puede intervenir, por carecer de competencias legales, en el proceso de expropiación. Sólo puede hacerlo la administración municipal. En ese sentido, el centro de Cervantes estará dotado del personal necesario, tanto desde el punto de vista técnico como jurídico. Habrá inicialmente un abogado contratado que se ocupará de la compleja tarea de la tramitación del proceso expropiatorio, y de ahí el escalonamiento de las actuaciones. Los edificios expropiados saldrán a subasta pública, según indicó Sánchez Bugallo. Lo malo para los propietarios es que el precio de salida es el valor catastral de los inmuebles, mucho menor que el precio de mercado. El Concello veía con preocupación cómo el deterioro de numerosos edificios, sitos en todas las calles, desvalorizaba esas rúas. «A nosa tarefa é movilizar os edificios que non se moven e poñelos no mercado», dice Bugallo.