?l rector compostelano, Senén Barro, respondió con dureza a la petición de retirada del plan de equilibrio económico que, en declaraciones a Europa Press, calificó de una «demagoxia con maiúsculas». Aseguró además que decir no al plan es decir no a la universidad, y señaló que la postura que mantienen algunos sectores de la institución -que han presentado una propuesta alternativa-, es un intento de dinamitar el documento aprobado en el Consello de Goberno. Una de las medidas que recoge este texto alternativo es la reducción de cargos en el equipo rectoral y de sus asesores, algo que para Barro es un intento de desviar hacia lo superficial y anecdótico la verdadera dimensión de los problemas de la USC. De todas formas, añadió que no aceptará que los esfuerzos se concentren en un sólo sector, lo que implica que también se negociarán posibles recortes en los altos cargos de la institución. No es de la misma opinión la asamblea de PAS, quien llevará a cabo una campaña entre partidos políticos, asociaciones vecinales y distintas entidades, con el objetivo de iniciar un debate en la sociedad sobre las necesidades financieras de las universidades. Alberte Pérez Viso, representante de la CIG, señalaba ayer que el ahorro de un 1% en el capítulo de personal durante el 2004 y el 2005 supondrá una reducción de 1.800.000 euros en la plantilla, «que non se consegue con xubilacións anticipadas». Sin huelga Pérez Viso, como portavoz de la asamblea, recordó que este colectivo no pretende iniciar un conflicto en la USC, por lo que no adoptarán medidas como la huelga, sino que únicamente pretenden que el rector se ponga al frente de la universidad y se enfrente a la Xunta de Galicia, una de las principales culpables de la falta de financiación. Respecto a los futuros recortes de personal, Viso señaló que en el área de las nuevas tecnologías, por ejemplo, el 40% del personal se encuentra en precario, sin tener en cuenta a los becarios y a las empresas de servicio técnico.