HABERLAS HAYLAS | O |
21 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.¿SUBIMOS? ¿Bajamos? ¿O sólo somos tipos de interés? ¿El paro va de menos a más o de más a menos? Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), que mide estas dimensiones en número, resulta que el país de los 43 millones de habitantes de alto standing eurífero tiene a 1,6 millones en el paro y lidera en Europa el desempleo juvenil y femenino, entre otros récords menos esplendorosos. El paro español tiene un pelotón autonómico de cabeza, en el que está Galicia por demérito propio de los asalariados. Y dentro de Galicia está la comarca de Santiago. Aquí vive uno de cada cuatro parados de la provincia coruñesa. El monocultivo del sector servicios no da para más, dicen los sindicalistas locales. Los parados de Santiago, además, tienen nombre de mujer y, por encima, son jóvenes. Pero ahora la gran esperanza es el turismo de calidad y el Xacobeo que está encima. Oficialmente, el paro siempre baja, pero es que cuando se desmanda y se atreve a subir la gran cuestión es cómo se hace bajar, sea en comparación con el paro del mismo mes del siglo anterior o de la misma hora, minuto o segundo del bienio negro. Los más cariacontecidos son los parados. Siguen en el paro, pero, con las estadísticas en la mano, no tendrían por qué estar en el paro. Y los que peor lo tienen son esos parados producidos en sectores emergentes que, según la Xunta, ya no generan paro. O en los nuevos yacimientos de empleo. Y es que hay gente que va al paro con una tozudez que pone a prueba la fe más inquebrantable en las teorías de lo que debe ser. ¿Vamos hacia una sociedad del ocio y del pleno desempleo? ¿O las dos cosas a la vez?