Reportaje | Cinco jóvenes franceses y alemanes trabajarán en Padrón y Boqueixón Se dedicarán a proyectos sociales, centrados en el aprendizaje de idiomas y la animación cultural
14 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Son cinco jóvenes europeos de Francia y Alemania, cuatro mujeres y un hombre, de entre 20 y 25 años, a los que les gusta viajar y hacer deporte, con formación específica como Arte o Arquitectura y que aprovecharon el Servicio de Voluntariado Europeo para realizar su primera actividad como voluntarios fuera de casa, en dos concellos de Galicia, el de Padrón y Boqueixón, a donde llegaron bajo la tutela de la Asociación de Desarrollo Local Deloa, entidad coordinada por la Fundación Paideia y que tiene su sede en el lugar padronés de A Escravitude. Precisamente allí, ayer les brindaron una primera recepción, en la que los cinco jóvenes se mostraron ilusionados con esta experiencia porque de eso se trata: de adquirir nuevas vivencias, fundamentalmente culturales pero, al mismo tiempo, de colaborar en proyectos sociales, en este caso, completar el aprendizaje de idiomas, especialmente de los niños como principales beneficiarios. Así, dos de los cinco jóvenes que desempeñarán su labor en Padrón por un período de seis meses estarán como apoyo en los talleres infantiles A Lúa, con sede en el antigua granja cinegética de Dodro, una iniciativa puesta en marcha con mucho éxito por Deloa para conciliar la vida laboral y familiar de las mujeres de la comarca. Otro voluntario también se quedará en esta misma granja, donde hay una sucursal de la empresa de economía social Trévore, dependiente de la Fundación Paideia y dedicada a la jardinería. Estos voluntarios se alojarán en un piso alquilado en Padrón. Los otros dos voluntarios se irán al municipio de Boqueixón para participar en actividades de animación sociocultural dirigidas a niños, en escuelas de idiomas de alemán, francés e inglés y, por último, para colaborar en la promoción turística dado que por este municipio discurre la llamada vía de la plata, y lo harán como guías lingûísticas. Estos dos voluntarios residirán en un piso en Santiago. Unos y otros, los cinco, no tendrán tiempo para aburrirse pese a que su actividad se reduce a una simple colaboración, eso sí de entre 30 y 35 horas semanales. Para la mayoría de ellos, es la primera experiencia que tienen en este sentido y aunque sí reconocen que han viajado a otros países, en algún caso en intercambios culturales, nunca como voluntarios.