Análisis | Muchos vehículos utilizan la AP-9 como mejor opción circunvalatoria El accidente del camión en la autopista puso de manifiesto las carencias en comunicaciones periféricas
07 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?l accidente de un camión en el kilómetro 71 de la autopista norte-sur ha puesto de manifiesto que en materia de comunicaciones, y particularmente las circunvalatorias, queda mucho por hacer en Santiago. En la pasada década las infraestructuras viales han sufrido una enorme transformación, de forma que va siendo difícil identificar las fotografías de los años anteriores. Y entre las mejoras trascendentales está la conversión de la AP-9 a lo largo del municipio de Santiago en vía de circulación gratuita y la construcción del tramo del periférico norte-sur. No obstante. Éste último está incompleto y, además, no logra cumplir objetivos. Obstáculos Son muchos los ciudadanos que, en vista de ello, prefieren utilizar como vía de circunvalación el trecho de la autopista. En ella se puede circular con celeridad y sin obstáculos. Hasta que surgen los obstáculos, ayer en forma de camión accidentado. El consiguiente corte del tráfico ha motivado que unos mil vehículos se viesen atrapados en la calzada, en donde se evidenciaban largas colas de coches intentando inútilmente avanzar hacia A Coruña. Fue para sus conductores una trampa de la que salieron más de una hora después y a duras penas. La Guardia Civil se apostó en los accesos para impedir que otros muchos vehículos cayesen en la colapsada ruta y los desvió por vías alternativas. Es decir, hacia el periférico o hacia el centro, trasladando el problema a la zona urbana. Los numerosos automovilistas que utilizan el tramo de la autopista, no como usuarios de la AP-9 sino de una vía circunvalatoria, circularían en mejores condiciones por el periférico si estuviese también despejado de obstáculos. Pero su trayecto tropieza con semáforos insoportables, con una parte de la autovía compartida con una calle y con una glorieta disuasoria que invita a otras opciones. Incluida la travesía central de la ciudad, que sigue siendo tentación de muchos conductores, a menudo incautos. Anillo El Periférico podría ser una buena circunvalación, pero no lo es. Al menos hasta que Fomento emprenda las acciones necesarias para corregir los entuertos (dos pasos subterráneos, entre otros) y ofrecer conexiones alternativas. En este caso se sitúa el corredor que nace en la avenida de Lugo y enfila las traseras de la estación hacia la glorieta de Pontepedriña. Ésta variante y el túnel de Galuresa harán más convincente el periférico. Y más aún con el cuarto giro de Cornes hacia la carretera de Pontevedra. Pero mucho más todavía cuando la otra parte del anillo periferico, por las estribaciones del Pedroso, esté construida. No obstante, al ritmo con el que discurre el proyecto en los despachos de Madrid pasarán varias lunas hasta que se materialice.