?a baza con la que juegan los propietarios de los terrenos del futuro polígono empresarial, y también el Concello, es la buena ubicación del polígono, que está a las puertas de Santiago y cerca de las principales vías de acceso a la ciudad, como la autopista AP-9 y la de Ourense, además de la estación ferroviaria de A Susana. La superficie del futuro parque limita con la zona de Vedra en la que han proliferado las industrias pero sin que exista en el lugar un polígono concebido como tal. Junto a la ventaja de la buena ubicación del parque, el Concello de Boqueixón quiere jugar con la ventaja de la rapidez para contar con el polígono antes de que los hagan los municipios cercano, como por ejemplo el de O Pino, que ha optado por promoción de un polígono industrial sin esperar a las previsiones de la Consellería de Política Territorial. Para que este polígono fuese más atractivo, además de la buena ubicación, el Concello tuvo que promover una modificación urbanística para ampliar el aprovechamiento máximo permitido a sesenta metros cuadrados urbanizables por cada cien existentes. Hasta entonces, la proporción de terreno industrial era de treina metros cuadrados por cada cien. El proyecto del polígono industrial también está condicionado por el paso de la línea del tren de alta velocidad, que bordea la zona de Sergude por el norte. Para hacerlo posible, tuvo que reducirse la superficie total del parque.