Luz verde a la construcción de un nuevo edificio Castromil en la plaza de Galicia
SANTIAGO
Los estudios realizados avalan la transformación de la zona como estación intercambiadora de transporte El proyecto implica la remodelación de este escenario urbano
28 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Un edificio que recordará por sus formas al añorado Castromil retornará para presidir la prazas de Galicia, como antaño. A la vista de la polémica que suscitó la propuesta realizada en su día por el alcalde, muchos creyeron que el grupo de gobierno había abandonado la propuesta. Pero no fue así. Los gobernantes encargaron a la empresa Castromil (hoy englobada en Monbús) la elaboración de un estudio de viabilidad para determinar la posible presencia en la praza de Galicia de una estación intercambiadora, en el marco de una transformación de este recinto urbano. El informe da vía libre al intercambiador y al inmueble que rememorará el viejo edificio demolido en el año 1974 en medio de una tensa polémica. La reconstrucción del inmueble no calcará, obviamente, la arquitectura del arquitecto Rafael González Villar, autor del proyecto allá por el año 1922. Aunque se erigirá un edificio analógico (en la pretensión de recordar aquella imagen simbólica), será una construcción del siglo XXI. El inmueble se asienta en un marco urbano y habrá de adaptarse proporcionalmente al mismo. Tendrá un bajo y una planta y estará alineado con el hotel Compostela. La idea es que albergue oficinas de intercambio comarcal de transportes, información, actos culturales y otros usos. Dársena La nueva edificación forma parte de la futura remodelación de la plaza de Galicia y funcionará como un pabellón municipal de servicios. Como antaño, estará acompañado de una dársena para los autobuses de líneas urbanas e interurbanas que recalacarán en esta zona central de la ciudad. La reforma de la plaza estará destinada a acoger la funcionalidad que se le va a dar de estación comarcar, lo cual implicará una ampliación de las aceras y una disposición adecuada de los carriles de circulación. El arbolado, como en todas las últimas reformas urbanas programadas, será un elemento esencial.