La comisión municipal que analiza las fórmulas adecuadas para el tratamiento de la basura de Santiago se reunirá hoy por la mañana en Raxoi por última vez, porque si nada lo impide emitirá su veredicto, que no es otro que la apuesta por Sogama. Pero esta decisión, cantada desde hace varias semanas, acarreará una agenda de trabajo muy intensa a partir de hoy. Teniendo en cuenta que en el plano político el gobierno no va a tener problemas para asumir la decisión -en la votación plenaria tendrá el apoyo decidido del PP- las dudas se centran ahora en algunas cuestiones de trascendencia para la ciudadanía. El departamento de Facenda tendrá que empezar a hacer sus cuentas ya que es seguro que la adhesión a Sogama implicará una subida en la factura de la basura, una decisión que siempre va acompañada de la polémica, como ha ocurrido en otros municipios. Un lugar para la planta Además, el Concello y la empresa con sede en Cerceda deberán decidir en qué lugar se va a situar la planta de transferencia a la que acudirán con su carga los camiones de la recogida. Lo lógico es que se situara al norte del municipio, aunque el alcalde también apuntó la posibilidad de que no estuviera en el Ayuntamiento. Además, cabe la posibilidad que desde este punto hasta Sogama la basura viaje en tren para evitar saturar las carreteras, lo que limitaría mucho más la ubicación final. El coste de esta instalación deberá asumirlo la empresa, pero es posible que el suelo lo ceda el Concello.