ENTRE LÍNEAS | O |
28 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.DICEN LOS que saben de esto que antes de que pasen quince años, la mayoría de los coches funcionarán con hidrógeno. También se prevé que los motores serán mucho más eficientes, y consumirán hasta un 30% menos que los actuales, nada menos. Por si fuera poco, el transporte comunitario será protagonista de una revolución en los próximos años, a medida que los centros de las ciudades se conviertan en peatonales y que el acceso se reserve a los servicios públicos. Todo fantástico, sin duda, pero ante este panorama le aconsejo suscribir cuanto antes un seguro de enfermedad privado. Porque si todo lo anterior es cierto, parece claro que la sanidad pública no tiene futuro. Al menos según el modelo de financiación patentado por la Xunta y el Gobierno, según el cual cada litro de carburante reporta 0,03 euros a las arcas del Sergas. El lado bueno de todo esto es que pronto podrá prescindir del coche y, con lo que se ahorre, hacer frente al pago de la póliza. El malo es que si no hay conductores a los que gravar, habrá que pensar en una alternativa que no falle. ¿Qué tal un impuesto sobre la lluvia?