?l tejido empresarial de Santiago y su comarca, como consecuencia de la elevada accidentalidad laboral, soporta ahora unas pérdidas un 90% más altas que en 1996, a raíz de los costes de las horas no trabajadas. En el conjunto de la comunidad gallega, según datos que aporta UGT, todo el tiempo que los empleados dejan de trabajar en las empresas les cuesta a éstas la friolera de 83 millones de euros anuales, es decir, casi 14.000 millones de las antiguas pesetas. En el área de Santiago, los municipios con más accidentes son Ames, Teo y Padrón. En los concellos de la provincia de A Coruña, el índice de siniestralidad (empleados accidentados por cada cien trabajadores) es del 12,5%, la segunda provincia con la tasa más alta de Galicia, después de Pontevedra, en la que el índice se eleva al 15%. El porcentaje de accidentes en empleados temporales es del 77%. Compostela acapara 3.000 siniestros laborales anuales con baja, de los 22.489 de toda Galicia. Los jóvenes, mal parados Los menores de 34 años sufren el 53% de los siniestros que se producen en Galicia: los asalariados de entre 20 y 24 años, aquellos que soportan una mayor temporalidad y precariedad laboral, sufren más del doble de lesiones en su trabajo que los asalariados cuyas edades son superiores a los 55 años.