PINCELADA
01 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La rotonda de Galuresa volvió a convertirse ayer en un caos circulatorio. No es una sorpresa, pero esta vez, la excusa es que las obras en el Ensanche y en otro montón de sitios de la ciudad conducen irremediablemente a los conductores hacia el embudo. Las autoridades sólo piden paciencia, pero a cambio aportan pocas soluciones. Desde hace años se oye hablar de un proyecto de rotonda subterránea, que vendrá a solucionar todos los males del mundo. También se habla de las negociaciones de los responsables políticos del Ayuntamiento de Santiago con los responsables del Ministerio de Fomento en Madrid para que el proyecto se acerque al más adecuado y no sea peor el remedio que la enfermedad. Pero, mientras los responsables de un lado y de otro se ponen de acuerdo en cómo resolver el problema éste cada vez se hace más grande.