VOX POPULI | O |
20 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO HAY corazón que se resista a una lectura pormenorizada de un periódico, sin que importe mucho el día. Recuerdo con mucho desagrado el momento en el que me tocó incorporarme de las vacaciones. Fue ¡hace sólo veinte días! y lo hice con cierto sobresalto, no tanto por el síndrome post vacacional sino por un titular contundente que amargó el día a miles de lectores: La UE estudia ampliar la edad de jubilación a los 70 años. Toma mala noticia, una puñalada trapera sin anestesia. La cosa se fue calentando en las jornadas siguientes hasta que llegó el turno de hacer cuentas de los euros que se llevarán nuestros alcaldes a sus bolsillos. La calculadora nunca fue mi fuerte, por eso repetí y repetí alguna operación. Entonces, ilusa, caí de la burra, pero todavía sigo aturdida. Al final, me di cuenta de que cuando leo estadísticas que hablan del dinero que los españolitos tienen ahorrado (sobre doce mil euros de nada) o del salario de los trabajadores, lo hacen teniendo en cuenta a gente que gobierna un Concello con menos de cinco mil habitantes y con un sueldo de cincuenta mil euros. Me consuela que en este mundo ya no encajo ni en las estadísticas. Pobrecita, ahora soy menos que un número.