Tiempo de vacaciones

MÓNICA LÁZARO

SANTIAGO

EL TOCADOR | O |

29 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

NO ha sido éste un año fácil: las sorpresas electorales, el desastre del Prestige , la guerra de Irak, la pérdida de población en Santiago, el esperado inicio de las obras del aparcamiento de la praza Roxa, los atascos de la Audiencia, el escándalo de las facturas de la radio de Melide, las mil y una vueltas por el tema de los ruidos, el temido botellón, la crisis de la Banda Municipal de Música de Santiago, la sombra del alunizaje sobre las joyerías, la huelga de los bomberos, las manifestaciones de Nunca Máis, el adiós definitivo de algún que otro compostelano, la pérdida de viajeros en Lavacolla, la interminable Cidade da Cultura, el cierre definitivo del Hospital Xeral, el desalojo de la Casa Encantada, los incidentes de las fiestas del Apóstol... Pero me quedan en el tintero un montón de historias que nos sobrecogieron, nos arrancaron las lágrimas y las sonrisas, nos encabronaron, nos aburrieron. Y digo me quedan porque ahora me toca cerrar la caja del trabajo y llenar la maleta con la ropa de verano. Las vacaciones llaman a mi puerta y yo llamo a la de todos aquellos que durante el mes de agosto velarán por esta sagrada e intocable ciudad de Compostela. Hasta la vuelta.