Patio de vecinos Un vecino de Pontedeume viene patinando a Santiago para protestar contra el fuego; y dos peregrinos llegan a la ciudad ataviados como don Gaiferos
25 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Roberto vive en Pontedeume y se siente impotente ante la cantidad de incendios que cada año por estas fechas asolan los montes gallegos. «Xa que non podo apagar lumes, optei por protestar», afirma. Y de qué manera. El martes pasado cogió sus patines en línea, buscó un viejo cartel con un mensaje «contra el fuego» que había dibujado en el año 2002, lo colgó de su mochila y puso rumbo a Santiago. Eran las once de la noche y se disponía a cumplir uno de los objetivos que se había propuesto para el 2003. Patinó ininterrumpidamente hasta Campolongo, y allí pasó la noche. A las diez y media de la mañana reanudó su viaje y de nuevo se deslizó por carreteras gallegas hasta llegar a Ordes. «Cheguei tan canso que botei toda a tarde e toda a noite durmindo en Ordes», recuerda. Anteayer al mediodía, y después de muchas horas reponiendo fuerzas, «dezanove se non calculo mal», partió hacia Compostela. Roberto quiere que todo el mundo se dé cuenta de que los incendios forestales son realmente un problema. Quiere concienciarnos a todos de que tomemos las medidas necesarias para seguir preservando nuestros montes. Son nuestros pulmones, al fin y al cabo. En estas fiestas del Apóstol podemos encontrarnos múltiples personajes llamativos por las calles de Compostela, además de los grupos musicales que todos los años vienen de La Bañeza, León y muchos pueblos de Galicia. Y entre esos personajes, llegaron dos peregrinos ataviados del ciego de don Gaiferos de Mormaltán y su séquito. Y es que algunos caminantes se toman muy en serio el tema de la vestimenta. Según cuenta un famoso romance peregrino, don Gaiferos murió abrazando la tumba del apóstol Santiago después de repudiar a su esposa, la cual se encontraba cautiva en un castillo de Sansueña (actualmente Zaragoza) por el conde moro Marsilio. La leyenda de Mormaltán aparece en el libro Don Quijote de la Mancha y fue aprovechado como título de un álbum del grupo santiagués O Consorcio en 1993. Lejos de los libros y agarrados de los hombros, estos dos caminantes decidieron seguir peregrinando por los bares del casco viejo compostelano. Cinturón Negro Emma Victoria López Gómez y Darío Rossier Mouriño, alumnos del gimnasio Luar de Ordes y practicantes de taekwondo, han pasado a integrar el grupo, ya considerable, de cinturones negros de este gimnasio al haber obtenido recientemente el grado de primer dan. Emma y Darío suman así otro éxito a los ya conseguidos a lo largo de esta temporada por el Club de Taekwondo Luar.