Primero fue el tren y ahora el autobús. Padrón y su comarca, los perjudicados de siempre. Primero fue Renfe la que decidió suprimir servicios, y ahora le sigue la empresa Castromil que ha eliminado al menos dos de los autobuses de la mañana y dos de la tarde que contaban con parada en el municipio, al parecer en base al nuevo horario de la época estival. Las quejas de los usuarios ya han llegado hasta el Concello, de modo que ayer mismo el alcalde, Jesús Villamor, remitió un escrito a la empresa y al director xeral de Transportes de la Xunta para que «se sigan prestando los servicios de autobuses en las mismas condiciones que hasta la fecha». El gobierno local expresó, asimismo, su «profundo malestar» por la medida de reducción de paradas adoptada por la empresa, que no sólo afecta, según indicaron, a los propios vecinos de la comarca sino también a los numerosos turistas que en verano visitan Padrón. Castromil ya no para en la estación padronesa al menos en cuatro servicios al día, dos por la mañana que parten desde Santiago dirección O Grove, y dos por la tarde que hacen el recorrido inverso. El autobús circula ahora por autopista y evita Padrón, aunque sí se detiene en el municipio vecino, el de Pontecesures. Los principales perjudicados son los usuarios que salen de Santiago camino de Padrón, de modo que ahora saben que en dos viajes de por la mañana no tienen parada en el municipio rosaliano, pero sí en el vecino. Situación injustificada Ante lo injustificado de la situación, el Concello se ha dirigido a la empresa y a la Xunta para tratar de reponer los servicios, y de este modo que Padrón pueda disponer de un medio de transporte que responda a las necesidades reales de los usuarios. A diferencia de lo sucedido con los horarios del tren, el gobierno local ha decidido moverse para tratar de evitar que los vecinos de Padrón pierdan más servicios.