De qué color es el caballo blanco

LOIS PEREIRA

SANTIAGO

HABERLAS HAYLAS | O |

08 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS CALORES del verano son propicias para los pecados veniales, así que confieso mi devoción por las mujeres virtuales, las hazañas bélicas y la telemática. ¿Estaré desnortado, en crisis perpetua? Mi educación sentimental de verdades inmutables es variopinta y descabalgada: empieza con una pregunta (¿de qué color es el caballo blanco del Apóstolo?) y sigue por las mujeres virtuales del celuloide. Por ejemplo, Sharon Stone en Instinto básico, mi reencuentro afortunado entre pecado y virtud más allá de la puerta estrecha que conduce a la ciudad doliente. Eurogallego afrancesado, no soy de aquí ni soy de allí y vivo sin vivir en mí, caminando con la lengua fuera y sin finisterre. ¿Seré un judío errante reencarnado? Aunque yo me vería más como musulmán, ayatollah con dogmas removibles. ¿O seré lo mismo pero en versión vernácula? Un celta que habitó el castro de Baroña, la reina Lupa en el Pico Sacro, el Santo Apóstolo remontando la ría de Arousa en su barca de piedra, Gelmírez parapetándose en las Torres do Oeste, la Bella Otero en Pigalle... Lo único que tengo claro es que el caballo blanco del Apóstolo es blanco. ¿Seguirá Sharon descruzándose las piernas?