El valor de una firma

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Análisis | El pacto que no llega Rego y Bugallo admiten sus diferencias sobre las competencias de los ediles

18 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El líder del BNG ha profundizado en las diferencias que impiden alcanzar un pacto de gobierno con los socialistas más allá de la «falta de vontade» y la «soberbia» que advierte desde que se suspendieron las negociaciones el pasado viernes 13. Las competencias de los concejales nacionalistas y más concretamente del primer teniente de alcalde (en ese caso Néstor Rego) se han convertido en un obstáculo insalvable, a tenor de la postura que unos y otros mantienen. El Bloque quiere obtener la delegación de firma, esto es, el poder y la capacidad de ejecución que hasta el último mandato tenía en exclusiva el alcalde y que viene a ser la llave de numerosas acciones de gobierno. Igual que en A Coruña Rego recurre a ejemplos cercanos para dar sentido a su propuesta. En A Coruña, donde los socialistas mantienen la mayoría absoluta desde hace seis mandatos, Francisco Vázquez ha delegado su firma en el primer teniente de alcalde. Con más razón, dice Rego, debería aplicarse en un gobierno bicolor. Casos recientes Bugallo, que ayer fue nombrado vicepresidente del Eixo Atlántico, se va al otro extremo de la A-9 para ejemplificar el daño que provoca en una corporación la división estanca de competencias. En Vigo, recuerda, la escrupulosa división de poderes entre Carlos Príncipe y Lois Castrillo afectó en la dinámica municipal hasta el punto de que el primero no fue candidato y el segundo perdió la alcaldía. El temor a que el BNG cree un «goberno bis» en Santiago aterra a Bugallo, que de momento pide reflexión antes de volver a negociar un pacto que podría no llegar nunca si no se producen renuncias por ambas partes.