Análisis | Los resultados de las urnas y su influencia en el gobierno El alcalde recuerda que muchos de sus electores no siempre votan opciones de izquierdas
12 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?ánchez Bugallo desveló ayer de forma implícita una de las cuestiones que podrían estar tensando las negociaciones entre socialistas y nacionalistas para alcanzar un pacto de gobierno. Y es que la situación tras el 25-M no es la misma que hace cuatro años. Entonces, y eso sí que lo ha recordado por activa y por pasiva, el PSOE necesitaba los votos del Bloque para gobernar y apartar así de la alcaldía al PP. Ahora no. Los socialistas han sido los más votados y el alcalde en funciones pretende que esa circunstancia quede reflejada en el reparto de funciones. Como quiera que los cuatro ediles electos del BNG van a tener responsabilidades de gobierno, es previsible que las diferencias se produzcan a la hora de elegir al primer teniente de alcalde, esto es, la persona que ejercerá como primer edil durante las ausencias de Sánchez Bugallo. Pero éste va más allá en sus razonamientos. Entiende que del análisis de votos en Santiago en las últimas citas con las urnas se desprende que el PSOE ha acaparado a un importante sector de la población que no es simpatizante tradicional de la izquierda y que sin embargo deposita su confianza en los socialistas (y por extensión en un gobierno progresista) cuando de lo que se trata es de elegir alcalde. Y es a ese sector de la población y esa confianza la que Bugallo no quiere traicionar de ningún modo, y por eso reclama que en el pacto quede reflejado un dato indiscutible: los socialistas obtuvieron 20.498 votos y los nacionalistas 8.485. Sumando esos resultados, se trata de la mayor distancia que la izquierda le ha sacado al PP en la democracia (18.000 papeletas el 25-M), incluidas las mayorías absolutas de Xerardo Estévez. En términos porcentuales, se hablaría de un 57% de respaldo a la coalición de gobierno frente a un 36% de la oposición. Según los cálculos del propio Bugallo, el PSOE compostelano ha logrado monopolizar en las municipales unos 10.000 votos que en las autonómicas y en las generales fueron a parar al Partido Popular sobre todo y al Bloque en menor medida. Este análisis del alcalde en funciones, más propio de la jornada poselectoral, tiene poco de inocente y mucho de advertencia a los nacionalistas, que hoy mismo deberán decidir si dan su apoyo en forma de voto en el pleno de mañana.