Una puerta aérea dividida en tres

La Voz

SANTIAGO

16 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Todo en Santiago tiene implicaciones jacobeas, incluso algo tan poco espiritual como el aeropuerto. No sólo la pista de aterrizaje invade el Camiño, que bordean los peregrinos, sino que el propio nombre de Lavacolla indica el lugar exacto donde los caminantes se aseaban antes de entrar en la ciudad. Es un asunto de una historia que abarca los últimos diez siglos, en los que la identidad de Galicia se vertebra en torno a las peregrinaciones. Así que Lavacolla fue el primer aeropuerto de la comunidad, la puerta de entrada aérea natural a Galicia y sigue siendo motor del transporte aéreo. Así lo entiende, al menos, el alcalde de la ciudad, Xosé A. Sánchez Bugallo, quien está disconforme con el actual sistema aeroportuario por estimar que «no es satisfactorio el reparto de viajeros entre tres aeropuertos». Argumenta que tal situación «es tan inteligente como hacer tres puertos exteriores en lugar de uno en A Coruña». El presidente de Spanair, Gerardo Díaz Ferrán, lo tiene claro: Lavacolla. AENA afirma que mantiene firme su apuesta por el desarrollo completo de los tres aeropuertos gallegos.