Viaje?a?las?tripas?del periodismo

La Voz

SANTIAGO

Alumnos del IES de Ordes visitaron las instalaciones centrales de La Voz en Sabón, y Domingo Bello Janeiro inauguró un curso de Derecho Público en la sede de la EGAP

22 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?os alumnos de Instituto de Enseñanza Secundaria número 2 de Ordes recibieron ayer una materia muy especial: periodismo. Para ello, los muchachos se trasladaron hasta la central de La Voz en el polígono de Sabón, Arteixo. Y una vez allí pudieron conocer más de cerca el día a día de un periódico. La redacción, la rotativa y, cómo no, el museo, donde contemplaron ejemplares de este medio que seguramente muchas décadas antes ya habían leído sus abuelos. Todo un viaje a las tripas de La Voz que seguro que ya ha levantado la pasión periodística de más de uno. El tiempo lo dirá. Vamos a seguir con la inauguración del Curso de Dereito Público Autonómico de Galicia que tuvo lugar ayer en la sede de la Escola Galega de Administración Pública. El director de la Egap, Domingo Bello Janeiro , y el director xeral de Administración Local del Ministerio de Administraciones Públicas, Pablo Trillo , fueron los encargados de presidir el acto. El curso está dirigido a los funcionarios municipales. Para Bello Janeiro, la relación entre los concellos y los ciudadanos está cambiando de un modo sustancial gracias a las tecnologías de la comunicación, las cuales permiten una nueva gestión más próxima entre personas y espacios. Por cierto que entre los participantes se encuentra el presidente del TSXG, Jesús Souto Prieto ; el conselleiro mayor del Consello de Contas de Galicia, Luciano Fariña Busto ; y el presidente del Consello Consultivo de Galicia, José Antonio García Caridad . Toda una tradición Los vecinos de la parroquia de Os Ánxeles no son los únicos melidenses que celebran el tradicional lunes de Pascua. Desde 1973, un grupo de amigos, residentes en Melide, se trasladan al lugar para disfrutar de los festejos. Anteayer, después de 30 años, volvían a reunirse en las inmediaciones de la iglesia parroquial. Finalizado el concierto de la banda musical, se pusieron manos a la obra y a las cuatro y media de la tarde todo estaba listo para comenzar a comer. Aunque al aire libre y sin las comodidades de las que se dispone en casa, los comensales no echaron en falta ni tan siquiera el buen vino, el postre o el café. A las siete y media de la tarde, estos melidenses disfrutaban todavía del tradicional encuentro que se resiste a desaparecer. Entre los comensales se encontraban jóvenes y niños que, a buen seguro, están dispuestos a tomar el relevo de los más veteranos.