El temor del niño que sabía demasiado

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Casi el 2% de los estudiantes gallegos tienen altas capacidades, pero en muchos no sedetectan

05 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?prende a leer muy temprano, tiene una capacidad inusual para memorizar, explora los problemas en profundidad, es observador, prefiere la compañía de los adultos y tiene sentido del humor. Cualquier padre que observe este comportamiento en su hijo puede empezar a pensar que tiene en casa a un niño superdotado. Y no se trata de casos excepcionales, sino que un estudio realizado en Galicia refleja que el 1,9% de los alumnos tiene una inteligencia superior a la media, generalmente superior a 130 de coeficiente. La Facultad de Psicología, bajo la coordinación de la profesora Olga Díaz, trabaja desde el año 1995 con estos niños en colaboración con la Asociación de Altas Capacidades. Más de medio centenar de estudiantes de entre seis y diecisiete años acuden a esta facultad con sus padres para potenciar sus habilidades y mejorar su relación con sus compañeros. En eso estaban ayer Jorge, Esteban, Diego, otro Jorge, Jose, David y Javierito, al que no le gusta que le llamen así. Es el grupo veterano y quizás por eso uno de los más atípicos, ya que casi todos tardaron años en descubrir que su capacidad intelectual superaba con creces la media. «Eu pasaba as tardes lendo, en vez de ir xogar», señala uno de ellos. De hecho, devoró El señor de los anillos a los once, aunque Jorge -apunta-, lo hizo ya a los nueve.Les encanta la consola, los juegos de rol, la fórmula uno y en el futuro se decantan por estudiar Informática, Biología, Telecomunicaciones, Periodismo o Políticas. Puede que tengan facilidades para la geometría, la abstracción o el razonamiento lógico, pero no lo han tenido fácil. De hecho, alguno ha repetido curso y siguen suspendiendo, «por vagancia pura e dura».Ninguno ha realizado un curso de aceleración ni están dispuestos a intentarlo, señalan. Y es que -como opina la mayoría-, «puede que a los mayores no les guste que un pequeño sea más listo que ellos». En cuanto a las chicas -porque el grupo es 100% masculino-, ahí sí que experimentan las mismas dificultades que el resto de los mortales de dieciséis años, «es que ellas prefieren a uno mayor que tenga coche». Pues vaya.Los padres también opinan. Marián Araújo vive en Santiago con Pedro y Roque, de once y nueve años. Los dos tienen una capacidad superior a la media. A Pedro lo detectó su profe de preescolar, que se quedaba asombrada con la capacidad de relación de un enano de cuatro años. A su madre, que además es profesora de lengua, tampoco se le escapaba la estructura lingüística que utilizaba su hijo. Actualmente Pedro va un curso por delante de los niños de su edad, al igual que la hija de Rosa Cores, de Vilagarcía. En este caso fue la propia madre la que buscó ayuda profesional, debido a la relación que tenía con la pequeña cuando tenía cuatro años. Ahora ha adelantado un curso y está mejor adaptada con sus compañeros. Aficionada a la pintura y a la música, será ingeniera de telecomunicaciones. Como ella, los cincuenta jóvenes que acuden a estas clases siguen demandando atención, cariño, y el respeto que merecen por seguir siendo lo que son, niños. once y nueve a¿ños.