La Lei do Solo limita la edificación en núcleos de una docena de parroquias

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PACO RODRÍGUEZ

En estas zonas se están denegando licencias por carecer de redes de agua y saneamiento El Concello pide que se pueda construir si tienen pozos o traídas comunitarias y fosas

28 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? Las restricciones que la nueva Lei do Solo introduce para la construcción de viviendas en las zonas rurales que carezcan de red pública de abastecimiento y saneamiento de agua afectan en Santiago a los núcleos de población de al menos una docena de parroquias, buena parte de la zona norte. A Gracia, Enfesta, Marantes, Busto, Nemenzo, Berdía, Peregrina, San Juan y Santa Cristina de Fecha, Marrozos, Aríns y Lavacolla carecen de esos servicios y sólo puntuamente los tienen algunos núcleos de algunas. Según la nueva normativa gallega, las edificaciones que se efectúen en la zona de expansión del suelo de núcleos rurales «deberán garantir e, se é o caso, executar as conexións ás redes xerais municipais». A falta de conocer la interpretación de la Consellería de Política Territorial sobre la aplicación de la ley en el rural, que ya le ha sido solicitada, el Ayuntamiento está denegando las licencias provenientes de los núcleos carentes de esos servicios. Con la ley en la mano, y a falta de conocer esa interpretación, no pueden hacer otra cosa, dice el alcalde, quien espera que la Xunta aporte una solución, bien con el actual texto legislativo o con su modificación puntual.Técnicamente la concesión de licencias para edificar en estas zonas es factible, pero las condiciones que impone lo hacen inviable. Así lo entiende el alcalde, quien calcula en cifras astronómicas para un particular el enganche con las redes municipales más próximas. Alternativas Desde Raxoi plantean una alternativa provisional: Que se pueda construir cuando se garantice la disponibilidad de agua a través de traídas comunitarias o pozos y su tratamiento en fosas sépticas, previo depósito de un aval para garantizar que cuando esos servicios públicos lleguen a los núcleos se proceda a los enganches a las redes. De otro modo, esas zonas carecerían de la posibilidad de edificar en tanto no dispongan de esas redes. Para Sánchez Bugallo, en Santiago eso puede limitar las licencias durante algunos años en estos núcleos (hasta que se doten de esos servicios), pero en otros municipios podría ser hasta el 2015, plazo fijado por la UE para el saneamiento y abastecimiento integral de las zonas rurales.Aunque la nueva Lei do Solo afecta en este aspecto a un número importante de núcleos, el alcalde sitúa entre un 20% y 30% su repercusión sobre potenciales peticiones de licencias en los núcleos rurales, dado que el mayor número se demandan en parroquias que ya tienen esos servicios.De momento, por ésta y otras condiciones de la nueva ley, el Ayuntamiento ha denegado ya una veintena de licencias. Otras peticiones que hoy se verían afectadas por estas restricciones se tramitaron ya en el límite de plazo.