El edificio dispondrá de 60 estancias de doce metros cuadrados cada una, con capacidad de dos perros por hábitaculo. Además se reservará una zona de jaulas para gatos, en la que se contará con espacio para sus juegos, y cuadras para otros animales como caballos, ovejas o burros. En el edificio de acceso al recinto se instalarán, además de las dependencias administrativas, un aula de educación ambiental. Néstor Rego indicó que el aula servirá para ofrecer visitas a los escolares y a los compostelanos en general, con el fin de sensibilizarlos en la responsabilidad de adquirir un animal de compañía. Se dispondrá de tres patios de paseo, que ocuparán tres mil metros cuadrados al aire libre. Una de las novedades es que el centro ofrecerá servicio de hotel para animales, con precios simbólicos, con el fin de evitar su abandono durante las vacaciones. También habrá crematorio y cementerio. En cuanto a la gestión, el Concello estudia una fórmula para mantener la participación de la Sociedad Protectora, pero profesionalizando el servicio y, al mismo tiempo, dando cabida a la mancomunidad de municipios.