?l presidente de la Federación de Empresarios do Barbanza y Sar (FEB), Manuel Tomé Arca, convocó para el viernes por la noche a los periodistas a una cena-rueda de prensa, presumiblemente para anunciar si se presentaba o no a la reelección. El encuentro no sirvió para despejar la incógnita, pero sí para entrever que será así y también para escuchar una retahíla de reproches hacia los que, según él, no hacen más que poner la zancadilla a la entidad. Tomé llegó dispuesto a desvelar todas las piedras que le ponen en el camino -según sus propias palabras- y vaya si largó. «No se me sigue el ritmo ni la velocidad que la propia FEB necesita», se lamentó. El presidente aseguró que nada ha cambiado desde la gala Dolmen de Ouro de Rianxo, cuando se quejó de la falta de apoyo de ciertos alcaldes, patronales y consellerías, y condicionó la presentación de su candidatura a un cambio de actitud. Pero en esta cena sí puso nombres y apellidos: Jesús Alonso, alcalde de Boiro, por ejemplo. Tomé recordó las querellas que el regidor boirense y presidente de Jealsa presentó contra él en el proceso de compra de Escurís, «que salpicaron, no sé si intencionadamente o no, a esta FEB», dice. Y añade: «Pero el tema no queda ahí. El querellante involucra a esta persona como presidente de la FEB y pide su dimisión, y a raíz de eso, algunos presidentes aprovecharon también para hacerlo». Solicitud de dimisión Tomé se refirió en concreto al presidente de la Asociación Boirense de Empresarios, Ramón Hermo, «que pide mi dimisión sin saber absolutamente nada del asunto, aunque finalmente, los directivos de la FEB, como no hay base sólida ni justificada, me dan mi apoyo y ahí acaba esta historia». Pero reveló más quejas, al lado de un silencioso secretario de la entidad, Manuel Lago. Afirmó tener poca o escasa colaboración de algunas asociaciones, pero ciertos alcaldes tampoco se fueron de rositas. «Otra zancadilla, la del alcalde de Noia», dijo, en referencia a la gala Dolmen en esa localidad, en la que hubo una serie de problemas con el Concello. Y también hubo para el de Muros, Celestino Formoso, a quien acusó de no invitar a la patronal muradana al encuentro con dirigentes de la Cámara de Comercio alegando que «esa asociación no existía».Eso sí, también hubo flores: «Otros, el de Rianxo, Pobra y Ribeira, sí se dedican y apoyan a esta FEB». Reveló que incluso el pobrense ya se brindó para hacer el Dolmen 2003 en Pobra, pero «intentaré por todos los medios que se haga en Muros aunque sea a base de sangre, sudor y lágrimas», sentenció.Tomé también apuntó la posibilidad de, si finalmente decide repetir en el cargo y sale elegido de nuevo, formará un órgano decisorio que sea más operativo para tomar acuerdos que, según él, no precisen de la convocatoria de la junta directiva. También aboga por conseguir que se compre un local en propiedad para la sede de la institución.