«El sector del audiovisual creció en Galicia de forma descoordinada»

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

?l audiovisual gallego tuvo sus inicios hace aproximadamente 15 años coincidiendo con la creación de la TVG. -Se ha desarrollado mucho en los últimos años. Hasta el punto de que, ahora, la Xunta lo considera estratégico. -¿Y cuáles son las principales carencias? -En estos momentos hay muchas empresas que hacen lo mismo: producción, cortos, televisión. Creo que deben generarse más sinergias. El mercado gallego es reducido y hay que buscar la internacionalización de los productos. Ya se está empezando a trabajar en la línea de las coproducciones. A esto, tenemos que añadir que el gran motor del audiovisual gallego es la TVG. -¿Y resulta positivo que haya tanta dependencia de una sola compañía? -No es que sea malo, pero constituye una limitación. El grueso de actividad se vende y entra a través de esta cadena. Creo que el principal problema del sector es que ha crecido de forma descoordinada. Otra de las grandes carencias del audiovisual gallego se encuentra en el aspecto comercial. Esto es, en la comercialización y distribución de los productos. Constituye un apartado básico para que el sector pueda desarrollarse en los próximos años como una verdadera industria. -La Xunta otorga mucho dinero en ayudas al audiovisual. ¿No se está creando un sector demasiado subvencionado? -En estos momentos, son impulsos económicos necesarios. La Administración autonómica se ha gastado en el 2002 unos sesenta millones de euros. Si queremos un desarrollo auténtico hacen falta las ayudas. Más adelante, cuando el audiovisual sea más fuerte, las subvenciones, como es lógico, tendrán que reducirse. -¿Qué papel juega el cine gallego? -Está en claro auge. Antes, cada año, se producían uno o dos largometrajes. Ahora la media es mucho más alta: se sitúa en las cuatro y cinco películas. Al cine gallego, en cierto modo, le ocurre lo mismo que al español. Sufre un aplastante dominio de los norteamericanos. Las posibilidades de promoción de una película son bajas. Creo que hay demasiados límites por cuestiones presupuestarias. -¿Qué le ha parecido la actitud de los actores contra la guerra de Irak? -Para mí, por encima de todo, está la libertad de expresión. No creo que exista una polémica real. Estoy en contra de la guerra. -¿Cuál es la clave para que el audiovisual despegue? -Es muy importante la cuestión de las producciones porque tienen mucha repercusión. Es una forma de promocionar Galicia, de que haya gente dispuesta a trabajar aquí. Eso trae dinero. Se contratan actores, técnicos, cámaras. Se genera empleo y mucha riqueza.