La USC tiene que encontrar a los alumnos que pidieron becas del Ministerio de Exteriores antes del 31 de enero sin saber quienes son, o éstos perderán lassubvenciones
15 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El Ministerio de Asuntos Exteriores puso en marcha el curso pasado una convocatoria de becas para alumnos extranjeros. Ayudas para que estudiantes de otros países realicen en las universidades españolas cursos de posgrado, especialización o másteres. La propuesta, con una cuantía que ronda los novecientos euros mensuales -150.000 pesetas-, más la tasa de matrícula, resultó todo un éxito para los demandantes, a pesar de los problemas del Ministerio. La segunda convocatoria corre el riesgo de convertirse en un fracaso si las universidades no se dan prisa. Entre los trámites que se exige a los solicitantes figura una carta de pre admisión de las propias instituciones educativas. Un requisito añadido que desconocían unos y otros. Para conseguir estos documentos, el Ministerio envió de forma urgente un escrito a las universidades. Lo que ocurre es que éstas no saben quién ha solicitado una beca, porque no tienen acceso a los listados de la Agencia Española de Cooperación Internacional. Búsqueda Las recomendaciones del ministerio es que las universidades se encarguen de los alumnos que no tengan preadmisión. «Ahora tenemos que acudir de forma urgente como bomberos», señalan en la USC. Y se han puesto manos a la obra, pese a que el tiempo apremia. La única forma de localizar a estos becarios es ponerse en contacto con los distintos departamentos de todas las facultades, encontrar a los solicitantes y elaborar la carta de pre admisión. Todo antes del 31 de enero, fecha en la que finaliza el plazo para pedir estas becas. «El Ministerio necesita una infraestructura que no tiene para aportar toda la información. Se han saltado a la torera todos los pasos, y para que las solicitudes no caigan en saco roto, tenemos que encontrar a los becarios y elaborar las cartas», señalan en la USC, al mismo tiempo que desconocen si podrán encontrar a todos los extranjeros que solicitaron esta institución. En la primera convocatoria de las becas MAE llegaron a Santiago un centenar de alumnos foráneos, la mayoría procedentes de países iberoamericanos. Además, señalan que el número de solicitudes era diez veces mayor. Otros docentes son más realistas. Aseguran que lo que pretende el Ministerio es reducir el dinero para estas becas, con lo que estas trabas responden a una filosofía de que cuantos menos estudiantes acudan a las universidades, mejor.