El Ayuntamiento no observa con satisfacción los últimos datos estadísticos de población, porque «a nosa intención non era baixar pouco, senón crecer», pero tampoco se muestra muy sorprendido. Dicen en el gobierno local que la diferencia respecto del pasado año no es muy significativa frente a las que se venían produciendo en ejercicios anteriores. Según fuentes municipales, en buena medida este diferendo obedece más a correcciones técnicas en los censos que a otra cosa, aunque tampoco esconden la incidencia de la marcha de población a municipios del entorno. No en vano, Ames y Teo siguen ganando población. Sin embargo, Santiago espera que esta tendencia no sólo pare a partir del próximo año, sino que cambie en los próximos ejercicios, con la ocupación de las viviendas que se están construyendo en los polígonos públicos que ya están en marcha y con los suelos que se están programando. En Raxoi cuentan que a lo largo del 2003 y 2004 ya se empiece a notar, y que a partir de ahí se crezca a un ritmo mayor. Pese a la programación de suelos públicos, justifican que esa política no se haya plasmado todavía en el padrón de habitantes, porque «como ten dito o alcalde en máis dunha ocasión, ninguén vai vivir a un plan parcial». Pero, añaden, «as medidas para correxir» esa situación «xa están tomadas». Dicen las mismas fuentes que «queremos que lle vaia ben ós concellos do entorno, pero contamos con que a situación en Santiago tamén se reequilibre». Compostela sigue lejos aún de los 100.000 habitantes. Pero en Raxoi esperan que esa barrera se supere en este decenio, aunque en todo caso no antes del 2007. En cuanto a la diferencia entre las cifras de población municipales y las del INE, en enero del 2002 era de tan sólo 91 personas (el padrón local cifraba en 93.364 los compostelanos, y el INE en 93.273), lejos de las polémicas diferencias de hace uno años. Para los gobernantes locales ello evidencia que hubo un excelente trabajo de depuración y de búsqueda de criterios comunes.